Es un método
para determinar, desde el punto de vista de los miembros de la
comunidad, qué actividades son necesarias y pueden apoyarse; si los
miembros de la comunidad aceptan las actividades propuestas por el
personal externo y si tales actividades son razonables y prácticas.
Los miembros de
la comunidad, ayudados por el personal externo, pasan por un proceso en
el cual identifican las condiciones que son necesarias para la
realización exitosa de las actividades y acopian información para
determinar si la comunidad reúne estas condiciones o si puede crearlas.
El «marco referencial del diagnóstico» examina cada actividad en
relación con las condiciones necesarias y elimina aquellas actividades
para las que no se dan estas condiciones.
Con frecuencia
la manera como las actividades están planificadas puede significar que
ya se han tomado algunas decisiones sin recibir aportes de la comunidad.
Puede ser:
*que los problemas y las soluciones a los problemas hayan sido determinados por el personal externo,
*que se haya
decidido en cuanto al financiamiento, que la administración nacional o
local haya negociado con el personal externo o, en algunos casos,
*haya iniciado
el proyecto, que se haya determinado una zona de trabajo y se hayan
asignado roles específicos al personal de campo.
Una de las
decisiones que, con frecuencia, está en manos del personal de campo es
la elección de las comunidades en las cuales llevar a cabo las
actividades. Por ejemplo, en una zona designada puede haber un gran
número de comunidades en las cuales pueden introducirse las actividades.
Sin embargo, puede haber limitaciones en cuanto al personal de campo,
tales como falta de vehículos y personal capacitado, que hacen difícil
prestar servicios a algunas comunidades. El personal de campo habrá de
considerar sus propias capacidades y limitaciones. Al mismo tiempo,
tendrá que considerar qué comunidades tienen los problemas que las
actividades pueden abordar y las condiciones físicas y comunitarias
necesarias para el éxito.
Si el personal
de campo debe elegir las comunidades, una modificación del método de
diagnóstico participativo que se describe en este capítulo puede
ayudarle a decidir a qué comunidades debe acercarse.
En la actividad
forestal comunitaria los miembros de la comunidad local proporcionan
muchos de los aportes, tales como el trabajo, los materiales y la
gestión. Si bien el personal externo puede haber elegido la comunidad
por considerar que tiene las condiciones necesarias para que las
actividades tengan éxito, la población local no siempre estará de
acuerdo; tendrá que decidir ella misma.
El Diagnóstico
Participativo proporciona un marco para que los miembros de la comunidad
y el personal externo determinen si quieren, necesitan y pueden apoyar
las actividades propuestas.
Un diagnóstico
participativo puede ser muy útil cuando los miembros de la comunidad
recurren al personal externo pidiéndole asistencia para sus actividades.
Este diagnóstico puede confirmar a los miembros de la comunidad que han
identificado el problema pertinente y las soluciones adecuadas. También
puede ayudar al personal externo a entender las actividades propuestas y
por qué la comunidad las ha elegido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario